
Cansada de buscar y herida en mil fracasos, había decidido caminar en soledad. Sin pena ni pasión.
Y en eso apareciste, todo cambio. Me fui acercando a vos con suma precaución, midiendo cada paso
retorcida en mi interior. Librándome de miedos y de deudas del ayer
para intentar de nuevo volver a querer.
Me entregue y yo no me arrepiento, nuca estuve así de contenta. Y hoy me paso el día cantando
sin pensar hasta cuando... Amor, cierro los ojos y salto al vacío.
Como negarme a tu cálido abismo. Amor, sutil narcótico, suave y fragante.
No hay comentarios:
Publicar un comentario